A continuación puede leer siete ideas que le ayudarán a perfeccionar el flujo de caja de su empresa:
Más tiempo
¿Ha estado alguna vez tan ocupado en sacar adelante su negocio y cumplir con los plazos de entrega que no ha conseguido facturar con regularidad? No es usted el único. Conozco a un contratista al que a veces se le pasa enviar las facturas de los trabajos pequeños de reparación hasta que llega la fecha límite para pagar los impuestos mensuales y se da cuenta de que no tiene dinero en efectivo suficiente para hacer los pagos.
Si carece aún de un sistema de facturación continua, es el momento de implantarlo (usted, o uno de sus empleados). Cuando acepte proyectos o clientes a largo plazo, negocie por adelantado la posibilidad de recibir pagos regulares en lugar de dejar que las cantidades a pagar se vayan amontonando hasta el término del contrato.
Incentive una mayor rapidez en los pagos entrantes
La pequeña empresa a veces puede reducir significativamente las demoras en los pagos ofreciendo descuentos por pago rápido. Yo he recibido facturas en las que me ofrecían un descuento del 1 % o del 2 % si efectuaba el pago en un plazo de 10 días. Si de todos modos pienso pagar la factura en un intervalo de 30 días, es probable que envíe un cheque inmediatamente, aprovechando así el descuento. Es positivo para mis cuentas y es también positivo para el flujo de caja de la empresa.
Evite desde un principio a los clientes morosos o los que no paguen
La mejor manera de evitar problemas con el flujo de caja porque algún cliente o alguna empresa no le pague es tener claro quién es moroso y quién simplemente no paga antes de que llegue a ser cliente. Así pues, si se presenta algún posible cliente de cierta envergadura, aplíquese. Solicite referencias que respalden su disponibilidad de crédito (y compruébelas). Póngase en contacto con otras empresas que hayan tenido relación con él.
Utilice el trueque en lugar de pagar en efectivo
Podría estirar su disponibilidad de dinero en efectivo si necesitase bienes o servicios de alguien con quien pudiera intercambiar a su vez sus propios bienes o servicios. Tenga en cuenta que ésta no es una manera de reducir gastos en pago de impuestos, ya que seguirá teniendo la obligación de informar sobre el valor de la transacción de trueque en su declaración de la renta.
Reduzca inventario
Supongamos que su empresa no puede recurrir a un sistema de administración de inventario «justo a tiempo» (JTI, del inglés just-in-time) como hacen muchos fabricantes. Podría probar un sistema «justo en menos tiempo». El dinero que se gasta en inventario es dinero que no está generando ningún interés ni tampoco se está ahorrando.
En ocasiones, reducir inventario puede ser muy fácil. Por ejemplo, sé de casos de restauradores que limitaron sus bodegas y se centraron en los vinos de calidad de unas pocas regiones, en lugar de intentar abarcarlo todo. Si el cliente sigue disfrutando de buenas opciones, tal vez no importe tener menos posibilidad de elección que antes.
Piense en consolidar sus préstamos
Sé que a menudo es difícil para una empresa pequeña pedir dinero prestado. Sin embargo, hay muchas maneras de pedir dinero. Conozco a un propietario de una pequeña empresa que sólo tiene un empleado pero que tiene suscritos cuatro préstamos distintos para su negocio: un préstamo para el equipo, otro para un automóvil, una línea de crédito comercial y una tarjeta de crédito comercial.
Si su negocio también tiene varios préstamos suscritos, revise los tipos de interés y los plazos de cada uno. Tal vez sea conveniente consolidar dos o más préstamos en una cuenta con menor tipo de interés, aliviando así el flujo de caja de su empresa. A mí por lo general no suele gustarme la idea de alargar los pagos de los préstamos, pero si tiene pensado hablar con un prestamista acerca de consolidar préstamos ya suscritos en un préstamo nuevo, tal vez convenga suscribir un préstamo a mayor plazo pero a cambio de pagos mensuales inferiores.
Joseph Anthony